La bolsa, el gran comunicador, valla móvil.

En cualquier evento donde asista gran cantidad de público una bolsa es un elemento publicitario de gran valor y coste reducido (casi cero por impacto).

Además de lo práctico que le resultará al público para introducir, por ejemplo, catálogos de una feria sectorial, permite al anunciante obtener gran visibilidad en ese evento.

Los ejemplos son casi infinitos pero vamos a exponer un caso real que demuestra lo eficaz del objeto como herramienta de marketing.

Cliente: Una famosa Escuela de Comercio.

Objetivo: Atraer a más estudiantes.

Estrategia: Un bloc de notas y un bolígrafo marcados con sus colores y el logo de una escuela de comercio fueron distribuidos en el momento del briefing de los estudiantes en el stand de un importante salón especializado. Los estudiantes que deseaban saber mas recibían enseguida la NT2 con los folletos de la escuela en su interior.

La apuesta: llamar la atención de los jóvenes en un periodo de tiempo suficientemente largo y si es posible repetitivo, de ahí la elección del soporte ideal utilizado por ellos para guardar la información de la feria y seguro que para sus compras posteriormente.